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martes, 26 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

A 15 años de tarea docente en el nivel medio superior, me permito compartirles brevemente mi historia.

Como lo explico en mi perfil, soy Lic. en Informática, egresado del Instituto Tecnológico de La Paz hacia el año de 1994. Prácticamente a 2 meses de haber egresado de la carrera, se presentó la oportunidad laboral en CECYTE de B.C.S., inicialmente bajo el puesto de programador en el centro de cómputo de un plantel, en una población llamada Todos Santos, a 1 hr. de la capital del estado, la ciudad de La Paz; obviamente, no la desaproveché e inicié prestando mis servicios únicamente en el área técnica del centro de cómputo escolar. Al poco tiempo, me invitaron a formar parte del cuerpo docente del plantel, inicialmente con 2 asignaturas del área de computación; resultó una experiencia muy gratificante y enriquecedora, aunque al principio algo complicada: el no contar con las herramientas didácticas para transmitir los conocimientos me hacía más difícil la tarea de enseñar; por otra parte, mi juventud en relación a la edad de mis alumnos, no me permitía establecer bien los límites en la convivencia y el respeto de los estudiantes.

Sin embargo, el contacto diario con los estudiantes resultaba muy enriquecedor e interesante, motivo por el cual me sentí muy interesado en complementar mi formación profesional con los elementos didáctico-pedagógicos que me hacían falta. Para ello decidí realizar mis estudios de Nivelación Pedagógica en Escuela Normal Superior del estado de Baja California Sur, misma que concluí exitosamente al cabo de 2 años.

Después de esta experiencia de aprendizaje, la docencia comenzó a tomar sentido para mí, aparte de obtener una mayor remuneración debido a un incremento considerable de hrs, comencé a planear, entender y disfrutar mis clases.

Por otra parte, en nuestro subsistema tuvimos y tenemos hasta la fecha, la suerte de recibir cursos de actualización profesional en el área informática, pero sobre todo en el aspecto docente, traducido en cursos y talleres de didáctica, estrategias de aprendizaje, estilos de docencia, elaboración secuencias didácticas, por mencionar algunos.

Otro aspecto de mi vida laboral que quiero compartirles, es que tengo la fortuna de formar parte del grupo de docentes que realizamos los planes y programas para la carrera de informática en COSDAC e integrante del grupo de diseñadores de las Guías de Estudio para la carrera por la Coordinación Nacional de CECYTE, situación que me ha permitido empaparme un poco de la esencia de la Reforma Integral y continuar en actualización, tanto en lo profesional como en lo docente. Este tipo de reuniones de trabajo arduo, definitivamente me ha dejado grandes satisfacciones en lo profesional y lo personal, asimismo me motivan a seguir preparándome con el afán de aprender y tratar de ser cada vez mejor.

Sin embargo, no todo ha sido fácil, el principal obstáculo que tuve que enfrentar en mis inicios como docente, fue el desconocimiento de estrategias y elementos psico-pedagógicos para transmitir los conocimientos y manejar grupos, esto lo subsanamos en gran medida con el estudio en la Escuela Normal Superior y la experiencia diaria.

Por otro parte, en el área informática enfrentamos un reto mayor: la falta de infraestructura computacional en los planteles, los programas que se manejan en Reforma son sumamente ambiciosos en contenidos y competencias, las guías de aprendizaje por el estilo, pero la falta de equipos de cómputo suficientes para que cada alumno trabaje de forma individual, las carencias de software, el espacio reducido en centro de cómputo, la falta de equipo para mantenimiento y red, etc, en ocasiones entorpecen nuestra labor; en este sentido, uno debe tener la iniciativa para encontrar estrategias alternas que sean operativas y funcionales, de tal suerte que las prácticas y actividades preparadas no se detengan y así poder alcanzar los resultados de aprendizaje en nuestros alumnos.

Finalmente, a través de estos años de labor docente, he aprendido a valorar mi trabajo y sobre todo a disfrutarlo. Siento que esto se transmite con actitudes y hechos, no con palabras. Disfruto la convivencia y el trabajo con mis alumnos; pienso que el formar personas en conocimientos, actitudes y valores es una experiencia sumamente gratificante que no todas las profesiones nos pueden proporcionar.

Por último, espero que este espacio nos permita conocer un poco mas acerca de quienes somos, que somos y porque lo somos. ¡Un caluroso saludo!

Mi aventura de ser docente

Después de realizar la lectura “La aventura de ser docente”, me permito hacer los siguientes comentarios:

Coincido totalmente con el autor, estoy seguro que todos los que ejercemos la docencia y no somos profesores de carrera aprendemos por ensayo y error, guiados por la intuición inicial, en ocasiones sumamente precaria.
Como novatos, la falta del dominio del grupo, el poco manejo de estrategias didácticas y la inexperiencia para preparar clases, nos lleva en muchos casos a sufrir las sesiones de clase, en lugar de disfrutarlas.
Yo también viví estas situaciones, afortunadamente a través del tiempo y a las ganas de prepararme, las he ido superando paulatinamente para mi bien, pero sobre todo, para el de mis alumnos.
Pienso que la libertad y seguridad en nuestro trabajo nos la proporcionan los 3 elementos principales que debemos manejar:

Poder institucional: nos lo brinda el plantel o la institución, con el hecho de ser docentes.
Poder del conocimiento: nuestros alumnos son muy astutos, captan el nivel de manejo que tenemos de los contenidos. El dominar nuestra asignatura nos brinda un gran poder.
Poder de la empatía: una buena relación maestro-alumno con el debido respeto, indirectamente nos brinda seguridad y empuje con los estudiantes.

El término que maneja el autor como “renovación pedagógica”, es básico si queremos incursionar en una mejora constante de nuestras clases, esto con la posibilidad de implementar nuevas herramientas y tecnologías al servicio de la educación.
Debemos forjar nuestra identidad profesional y docente a través de la experiencia y un estilo propio; esto en gran medida permite motivar al estudiante en todas las actividades de aprendizaje que lo invitemos a realizar.
Es importante que, independientemente de nuestro historia personal, como docentes aprendamos a expresar correcta y claramente las ideas a transmitir; mantener una disciplina adecuada, no mediante el autoritarismo, sino a través del convencimiento del buen comportamiento y el logro de los aprendizajes y competencias que esperamos en nuestros estudiantes.

Finalmente, la nuestra es una profesión que nos presenta retos diarios, trabajar con adolescentes no es tarea fácil, menos tomando en cuenta la edad de cambios psicológicos y físicos en la que se encuentran; sin embargo, en contraparte el orgullo y satisfacciones que nos brinda la docencia es muy grande si aprendemos a sentirla, disfrutarla y vivirla.